lunes, 17 de octubre de 2016

2- “La sociedad de los escudos” de Yukio Mishima.


“La sociedad de los escudos”[1] 

Este texto es un homenaje al primer aniversario de la creación de la Sociedad de los escudos. Una especie de Escuadrón creado por el escritor Japonés Yukio Mishima, donde llama a volcarse a los valores guerreros del japón. Criticando el nuevo “yo Comercial” y pacífico que adoptó la sociedad japonesa. En este texto, cuenta como creó ese escuadrón de unos 100 hombres aproximadamente. Cómo hacía para instruirlos y entrenarlos.

1-Yukio, vida y final.

Yukio Mishima es un prolífico escritor Japones, con más de 40 obras escritas entre novelas, obras de teatro y ensayos. En un momento de su vida, empezó a ir descartando la escritura, y se volcó al entrenamiento del cuerpo. Con rutinas de pesas, entrenamientos de artes marciales y militares; y fue desarrollando su cuerpo y pregonando una filosofía de la acción. En sus últimos años, Yukio quería volver al espíritu del Japón. A lo que el entendía como el verdadero. En sus libros de ensayos, se pregunta por la fascinación del occidente por las katanas y  los Samuráis. Fue así, como de un momento a otro, formó un pequeño ejército, y tomo un cuartel militar. Atando al general del cuartel, y subiendo a la azotea y aleccionando a la patria que debían dejar de ser tan sumisos. Su muerte, siguiendo el ritual Samurái de Sapukku o Harakiri, se dió muerte. Luego de que no hubo mucho apoyo a la causa. 

2- Escuadrón

La idea de la creación del Escudaron, al que denominó: “la Sociedad de los escudos”, era crear una especie de ejercito, “el más pequeño del mundo”. Que solo estaba integrado por estudiantes universitarios, por dos razones que le parecían obvias: la juventud y el tiempo que tienen. Rutina de entrenamientos, y preparándose para “la batalla”, no en cualquier disputita. Como una reserva de sociedad civil, que esté preparado para lo que denominó “Él encuentro decisivo”.
Yukio, en este texto cuenta a que aprendió rutinas del ejército Japonés, que luego de convencer a generales que le muestren en el entrenamiento; Teniendo él, 42 años, lleno de cadetes de veinte, se interiorizaba en sus costumbres. Ahí comienza la reflexión, sobre el funcionamiento de un movimiento, cualquiera sea, pero no sostenido con dinero.

3- Un intelectual de la acción.

Recrimina a los intelectuales, que no deben ser tan conformistas, y les pide una vida más aventurada. Que dejen, “la actividad verbal”- Acá es cuando trabaja las ideas más fuertes del texto. La pérdida del sentido de las palabras. De su peso y sentidos. Y pide un regreso a los valores de los guerreros y los samuráis. Donde los actos hablen por si solo; como lo explica en esta frase: “Como consideraban los samuráis, justificarse así mismo es un acto de bajeza” . Pelea contra lo que considera el pensar de la media, de entonces, donde se considera que arriesgar la vida por defender un ideal, es cosa del pasado, ya que los japoneses, dice, están preocupado por la prosperidad. El insiste en esta idea. De cómo Pasaron de ser Samuráis, a ser comerciantes.

4 – la idea es cuerpo.

“Yo soy de los que creen que un pensamiento debe defenderse con el cuerpo y con las artes marciales” las ideas como cosa del cuerpo. Esto parece una idea de Nietzsche, pero con arte marcial. Denuncia la generación que tiene todo sin esfuerzo, que evita todo esfuerzo físico y gambetean toda disciplina. Evitando todo lo que proponía la severa vida militar.
Yukio, termina este pequeño panfleto, en que sólo quería encender la llama del espíritu guerrero.

Algunas ideas que quedan:

Es el primer texto de Yukio que leemos y comentamos. Es breve. Pero más o menos esta en esta sintonía. Una especie de Nietzsche oriental. Que buscar pelea. Que pone el dedo en la llaga. Es un texto acusador. Que busca volver a las fuentes, para conocer la esencia de su pueblo. Y no esa especie pacifica, que nada dice. Que adhiere a todos los tratados de paz, y se queda sin actuar. Como los que callan y no opinan nada, y sólo buscan sus réditos.
En Mishima sobresale el pedido de una sociedad entrenada. Que esté lista para actuar. Pero como cosa estética también. Como subir estándares de belleza, que dan los cuerpo entrenadas.
Más que nada Yukio Mishima quiere ser un Samurái. Y que su patria lo siga en ese camino. 






[1] Integrado en el libro “Lecciones Espirituales para Jóvenes Samuráis”,de Yukio Moshima  editorial sudamericana. 

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